Francisco Expósito saludó a todos los presentes, agradeciendo especialmente su asistencia a los representantes de la Embajada, y a la Consejería de Cultura el patrocinio de la fiesta y su colaboración para la realización de las clases. En ese sentido, se refirió a la importancia del flamenco como arte español universal, reconocido actualmente por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, y signo de identidad de lo español en el mundo. Habló también de la riqueza y pluralidad de la música y danzas propias de las distintas comunidades autónomas españolas.
Expósito quiso reconocer más que con palabras el apoyo recibido y entregó un diploma a la consejera Mínguez Ropiñón, en señal de agradecimiento y como recuerdo del evento.
Agradeció también sus esfuerzos a todos los que colaboraron en la organización, resaltando la labor de las mujeres que habían decorado la sala y preparado el exquisito bufé que se iba a ofrecer a los asistentes al término de las actuaciones. A continuación, presentó a la maestra de flamenco, Juanita Piqueras, y a su grupo, que tuvieron ocasión de mostrar ampliamente su arte en el ‘tablao’ y cuyas actuaciones fueron muy aplaudidas por el público.
Francisco Expósito se mostró muy satisfecho por el éxito del evento y, en general, por la marcha de la sociedad, para la que se estarían forjando planes y estudiando la posibilidad de convertirla en un Centro de Día.
Fuente: www.cronicasdelaemigracion.com
