Se trata de Miguel Vega de la Cruz, el "Niño Miguel", quien se ha presentado pocas veces sobre el escenario y que, a causa de su adicción a las drogas y la esquizofrenia, ha debido lidiar con la calle y los tratamientos de rehabilitación.
Por estos días su nombre vuelve a la palestra gracias a "En la sombra de las cuerdas", documental que participará en el II Festival de Cortometrajes de Flamenco (FFLAC) y que, a través de diversos testimonios, da cuenta del legado de este genio incomprendido.
