Obra: Andrés Hernández, Barrio de Santiago
Barrio de Santiago (bulerías) / Don Ata (granaína) / Metreñehue (alegrías) / Ch'uspa (seguiriya) / Noémie (balada) / Santa rebeca (soleá) / Brosolín (taranta) / Sendero del águila (bulerías).
Intérpretes: Andrés Hernández “Pituquete”, primera y segunda guitarra; Gamba de Jerez y Paco, palmas; François Taillefer, cajón, tambor chamánico y accesorios. Grabado en julio de 2008.
Andrés Hernández inició sus estudios de guitarra flamenca con Carlos Ledermann, quien lo bautizó como “Pituquete”. El año 2000 viajó a España para estudiar, en Córdoba, con Manolo Sanlúcar, figura consular del flamenco. Instalado en Barcelona tuvo, en 2002 y 2003 a Rafael Cañizares, otro de los grandes, como su maestro.
Andrés regresó a Chile para graduarse como Licenciado en Pedagogía en Música, en la Universidad Mayor y perfeccionar sus estudios de composición en la Escuela Moderna de Música.
A partir de 2007 volvió a España para radicarse en Sevilla y desarrollar una interesante carrera, con logros notables, como haber triunfado en el III Concurso Internacional de Guitarra Flamenca Niño Ricardo, en 2008. Luego se han sucedido una serie de presentaciones en España y otros países.
El CD Barrio de Santiago es su primer registro comercial y debió esperar casi dos años entre su etapa de grabación, posterior edición y lanzamiento oficial en 2010. Incluye 8 piezas de su autoría y según sus propias palabras “es una producción independiente, sencilla y poco pretenciosa. Grabe la primera y segunda guitarra y tiene palmas, cajón y tambor chamánico. El disco tiene un lenguaje y un discurso homogéneo. No quise utilizar muchos recursos pensando en que al momento de tocarlo en vivo no tuviera necesidad de contar con dos cantaores o tres percusionistas.
Además, tenía el desafío de crear un disco que se sostuviera en la guitarra y no introducir demasiados elementos”.
El estilo de Andrés Hernández, aún recibiendo las influencias de sus principales referentes, Paco de Lucía y Manolo Sanlúcar, tiene un toque muy propio, caracterizado en la ejecución por un sonido nítido, más pastoso que el habitual en los guitarristas flamencos conocidos, una notabilísima pulcritud y precisión mecánica, que permite que su sonoridad pueda ser intensa pero nunca estridente. Sus piezas también tienen elementos únicos, donde sabe fusionar organizadamente elementos rítmicos y armónicos provenientes del jazz, recursos de arpegios y fraseos de la guitarra clásica y también recursos de la guitarra popular, manejados dosificadamente y que complementan los gestos, técnicas, ritmos y formas flamencas que constituyen la esencia del material del disco. La variedad de las formas empleadas (alegrías, granaína, seguiriya, etc), no es obstáculo para que se logre un trabajo creativo sumamente homogéneo y orgánico.
Si bien todas las piezas del CD constituyen un deleite, me gustaría destacar la primera, Barrio de Santiago, bulerías, y la última, también bulerías, Sendero del águila, con una atmósfera -a la vez que flamenca- muy jazzística, de gran seducción. Otra pieza que sobresale es Don Ata, una granaína que evidentemente es un homenaje al gran guitarrista argentino Atahualpa Yupanqui. Aquí son evidentes los elementos sugeridos par la guitarra pampeana, donde se mezcla el cantabile de una voz acompañada por arpegios reminiscentes del estilo de la milonga de aquellos notables como Atahualpa, Falú o Fleury. En la balada “Noémie”, la guitarra de Andrés Hernández, con un leve toque mágico del tambor chamánico, incursiona en el camino romántico, logrando un momento de gran sensibilidad, con cierto dejo de new age.
A lo largo de todo el disco, Andrés Hernández “Pituquete” no renuncia jamás a la buena calidad de sonido. Su técnica, de gran perfección, lo ubica en la lista de los mejores guitarristas flamencos que he escuchado. Su inteligente uso de un virtuosismo para nada gratuito y sus ideas musicales nutridas de muchas influencias, y vertidas con gran sensibilidad, hacen de esta oferta musical una oportunidad segura de descubrimiento y deleite.
Ole Andre Farstad, técnico de grabación, Curro Ureba y Juan Antonio Mateos, en la mezcla y masterización, lograron un sonido natural, exento de reverberación artificial.
Gonzalo Puga en la dirección artística y Martín Bravo y Catalina Hernández en las fotografías y diseño consiguieron una presentación deliberadamente sencilla y fina. La foto de “Pituquete”, sin guitarra, ocupa la carátula.
Con varias presentaciones en Santiago, en el mes de octubre de 2010, Andrés Hernández lanzó oficialmente este CD en nuestro país.
Por Oscar Ohlsen, Profesor del Instituto de Música Pontificia Universidad Católica de Chile.
El disco “Barrio Santiago” es posible adquirirlo en La Tienda Nacional, Teatro del Lago y en
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
.
