El espectáculo se estrenará el próximo 31 de julio en el marco del ciclo “Ole las guapas” en el teatro Facetas, a las 19.30 hrs. y cuenta con la participación de Julián Herreros al cante, Cristopher Ayala en el toque y Marcelo Montero en la percusión.
C. Sandoval: Hace un año atrás ambas coincidimos en las ganas de experimentar en el baile, de salirnos de lo que habitualmente hacemos y de buscar otras técnicas y formatos. Fue un proceso muy intenso, de mucha improvisación y a la vez de estudio, el cual se vio concretado cuando Pamela Latorre, productora del ciclo “Ole las guapas” nos invitó a participar. Allí fue cuando decidimos con Daniela que era el momento de presentar este proyecto.
D. Gallardo: Tal como dice el nombre del espectáculo, quisimos dar rienda suelta nuestros caprichos, por ejemplo, nos dimos el gusto de bailar una copla de Manolo Caracol grabada en 1936, de jugar con el silencio e incluso con el vestuario. Para esta obra recurrimos a un trabajo como el que se hace en teatro. Y en materia de baile, no utilizamos técnicas específicas, pero sí vimos muchos montajes de danza contemporánea para inspirarnos.
D. Gallardo: En “Acuérdate de mi Lola” se mezcló algo de teatro y de música envasada, tal como en “De flamenco y otros caprichos”. Sin embargo, éste es un montaje donde ambas estamos sobre el escenario casi la mayor parte del tiempo y vamos presentando diferentes experiencias y sensaciones. Por ejemplo, ambas vivimos la Semana Santa en Sevilla, y quisimos llevar al escenario ese momento bailando una saeta, algo que en teoría no se puede hacer.
C. Sandoval: De forma separada, ya que quisimos que cada elemento tuviera su momento. Es así como Julián Herreros tiene un texto sobre la relación entre el flamenco y América, Cristopher Ayala interpreta una soleá realmente emotiva y Marcelo Montero explora los ritmos hindúes y africanos.
A su vez, a lo largo del montaje nos atrevimos a jugar con estéticas como la de los cafés cantantes, luego por algo más profundo e intenso, para finalmente llegar un estado más luminoso y minimalista.
C. Sandoval: Personalmente, siempre estuve acostumbrada a bailar con músicos en vivo, de estructurar musicalmente el baile. Pero al introducir audio envasado tuve la posibilidad de ponerme al servicio de la música y fue algo nuevo. Así como también de bailar en silencio, que es más bien como bailar con lo ojos cerrados. Eso también fue algo que nunca había experimentado, por lo que participar de esta obra ha significado un punto de partida y decidir quién soy realmente.
D. Gallardo: “Del flamenco y otros caprichos” nació justo en la etapa mía y de Cathy de traspasar límites, de dar un paso más allá. Fue un trabajo muy entretenido, por lo que también agradecemos la confianza de Cristopher, Marcelo y Julián por sumarse a esta aventura.
D. Gallardo: Desde luego nos preguntamos qué pasará con el público y con nuestros mismos colegas. Pero lo más importante ha sido el proceso de crear este montaje, eso fue, sin lugar a dudas, lo más enriquecedor.
C. Sandoval: Por el momento estamos concentradas en el estreno y disfrutando de este verdadero experimento de laboratorio en el que nos embarcamos. Tenemos ganas de presentar la obra en otros lugares, pero ya veremos que pasa con todo lo demás.

¿Cómo surge la idea de esta obra?
¿De qué manera interactúan con el cante, la guitarra y la percusión?
¿Qué fue lo más llamativo del proceso de creación?
Al incorporar elementos distintos a los habituales, ¿temen la crítica del público?